lunes, 24 de noviembre de 2008

Grandes crisis, grandes oportunidades

GRANDES CRISIS, GRANDES OPORTUNIDADES

Es una crisis del capitalismo y no en el capitalismo, como pretenden, para continuar después su desbocada carrera, los más fervientes defensores de la economía de mercado

La crisis puede ser la salvación (F. Hölderlin)

No es sólo un inmenso andamiaje económico lo que se desmorona, sino una concepción del poder, de sus bases ideológicas. Es necesario tener en cuenta todas las dimensiones de este derrumbe para reconstruir con otros materiales. Y, sobre todo, reponer en el eje mismo de la acción pública los principios democráticos que, en un error histórico, se sustituyeron indebidamente por las leyes del mercado.

Aprovechar las crisis para el cambio de rumbo y de destino: que no desoigan ni ridiculicen las propuestas de cambio los mismos que desoyeron y ridiculizaron las recomendaciones que les hacíamos, desde principios de la década de los noventa, convencidos de que un sistema económico guiado por los intereses mercantiles en lugar de por la justicia está abocado al desastre. Ahora, que no juzguen quienes deberían ser juzgados. Han sido "rescatados" por el Estado y quedan desautorizados para opinar sobre unas propuestas que pretenden el "rescate" de la gente. Que callen ahora quienes -como el Banco Mundial, el FMI y la OMC- no levantaron la voz cuando debían.

Después de la "burbuja tecnológica" de los años noventa, la "burbuja inmobiliaria". Durante todo este tiempo en que los "fondos soberanos" estaban vedados a los países dentro del "sistema globalizante", los que se hallaban fuera del mismo han acumulado inmensos capitales, sin tener en cuenta en muchos casos las condiciones laborales ni los derechos humanos

. Es una crisis del capitalismo y no en el capitalismo, como pretenden, para continuar después su desbocada carrera, los más fervientes defensores de la economía de mercado que, por la ausencia de valores y de pautas de buen gobierno, ha fracasado estrepitosamente. Conviene, sobre todo, no volver a un "nuevo capitalismo", sino promover un nuevo sistema económico mundial basado en la justicia y regulado por instituciones integradas en unas Naciones Unidas completamente reformadas, quizás refundadas, que dispongan de los recursos personales, técnicos y económicos que les permitan actuar eficazmente y aplicar a los transgresores todo el peso de la ley.

Se ha hablado últimamente de la necesidad de reformar urgentemente el FMI, cuando lo que hay que reformar es el sistema de Naciones Unidas en su conjunto, empezando por la inclusión en el mismo del FMI y el Banco Mundial, así como de la Organización Mundial del Comercio, para que se reafirme en su misión inicial, nunca cumplida: "Evitar la guerra", es decir, construir la paz, en favor de las "generaciones venideras"

. La ONU, la Unesco -para que no volvamos a la paz de la seguridad en lugar de la seguridad de la paz- todos tienen que reformarse y reforzarse teniendo en cuenta su mandato original. Lo cierto es que se ha intentado desprestigiar y desautorizar a las Naciones Unidas y a las instituciones que la integran.

Sólo con una autoridad supranacional adecuada podrá tener lugar la regulación de los mercados. Y la eliminación inmediata de los paraísos fiscales, con los que los tráficos de drogas, armas, patentes, capitales y personas podrán también desaparecer. Ha quedado claro que los mercados no se "autorregulan", sino que favorecen en el espacio supranacional, totalmente impunes, todo tipo de transgresiones y de mafias.

A escala nacional, es necesario que se establezcan rápidamente pactos entre los Gobiernos, los partidos, los representantes sindicales y empresariales (son un buen ejemplo los Pactos de la Moncloa) para que los beneficios de los avales financieros se hagan sentir rápidamente en la sociedad.

Algunas medidas que deberían adoptarse rápidamente:

- Realizar grandes inversiones públicas.

- Facilitar y regular la financiación de y desde la ciudad, imprescindible para la promoción del empleo, de la actividad mercantil e industrial, especialmente de las pymes.

- Igual que se han encontrado fondos cuantiosos para el rescate de las instituciones financieras, ahora deben ser "rescatados" los ciudadanos: 1) con prestaciones familiares (la "bolsa familia-escuela" de Brasi, iniciada en algunas comunidades autónomas de España, es un excelente modelo); 2) prestaciones a los desempleados (con medidas como la "renta básica de ciudadanía", principio general que se podría iniciar atendiendo de este modo en primer lugar a los desempleados); 3) prestaciones a quienes pretenden poner en marcha un negocio o actividad mercantil; 4) prestaciones asimismo a todos los que, con un poco de ayuda, pueden seguir con sus hipotecas renegociadas para financiar sus viviendas; 5) la realidad no puede transformarse en profundidad si no se la conoce en profundidad: en consecuencia, fomento decidido de la I+D+i, con decidida colaboración de las empresas y de los fondos propios de la UE.

A escala internacional, algunas iniciativas que se podrían adoptar de forma inmediata:

- Se dispondrá de los fondos necesarios para procurar la alimentación a escala mundial y la lucha contra el sida.

- Se activarán también los Objetivos del Milenio, especialmente la lucha contra la pobreza, redefiniendo plazos y cantidades y otorgando, por fin, las ayudas prometidas al desarrollo acompañadas de la cancelación de la deuda externa. - Se convocará rápidamente una cumbre de las Naciones Unidas en las que no se escatimen, como se hizo en el año 2005, los fondos destinados a la erradicación del hambre

. - Considerar rápidamente la inmediata aplicación de fórmulas como las tasas sobre transacciones de divisas, propuesta recientemente de nuevo, bien elaboradas, a las Naciones Unidas, y contenidas en la declaración sobre fuentes innovadoras para el financiamiento de la Iniciativa contra el hambre y la pobreza, suscrita el 24 de septiembre de 2008 en Nueva York por los presidentes Michelle Bachelet, Lula y Rodríguez Zapatero y el ministro de Asuntos Exteriores francés, Bernard Kouchner.

- Reducción del impacto de catástrofes naturales y provocadas, mediante la puesta en práctica de las Propuestas del Decenio (1989-1999) de las Naciones Unidas y de las recientes disposiciones al respecto de la Unión Europea (GAP), para evitar los efectos de episodios recurrentes (huracanes, inundaciones, incendios, etcétera) que siguen hallando, incluso en los países más desarrollados tecnológicamente, una falta total de preparación con una gran vulnerabilidad social.

- Atención prioritaria a África, eliminando con apremio la vergüenza que representa la explotación en el Congo, en territorio kivu, del coltán (mineral de columbita-tantalita empleado en ordenadores y telefonía móvil), así como de situaciones como la de Angola, con tantas riquezas explotadas, con tanto petróleo y quilates retirados de su subsuelo mientras la población malvive con menos de 2 dólares al día.

En resumen, se trata de facilitar rápidamente el tránsito de una economía de guerra a una economía de desarrollo global. La sociedad civil tiene ahora la posibilidad -que no se presenta frecuentemente- de favorecer transformaciones radicales. Después de tantos años de desoídas recomendaciones de Casandras, la comunidad intelectual, científica y académica tiene, con tanta serenidad como rigor y firmeza, que hacerse oír. Llega el momento de la exigencia, de la participación activa -que ya puede ser no presencial, haciendo uso de la moderna tecnología de la comunicación como el SMS e Internet- para que los gobernantes sepan que los tiempos de resignación y de silencio han concluido. Que los súbditos se transforman en ciudadanos, los espectadores impasibles en actores, para que tenga lugar un cambio profundo del fondo y de la forma en el ejercicio del poder: la gran transición de una cultura de fuerza e imposición a una cultura de la palabra requiere educación en todos los grados y durante toda la vida; el fomento de la creatividad y diversidad cultural; la promoción de la investigación científica; de la sanidad para todos.

Grandes oportunidades, grandes responsabilidades que deben asumir los ciudadanos que tienen más que aportar al cambio. Ahora, poder ciudadano. Ahora, los pueblos, la gente.

Las crisis son una oportunidad de edificar un mundo nuevo, de volver a situar los principios éticos universales de la justicia, de la democracia genuina. No desperdiciemos las oportunidades. Debemos recordar, todos los días, el sabio aviso de Sófocles: "Cuando las horas decisivas han pasado es inútil correr para alcanzarlas".

Federico Mayor Zaragoza, Comité de Apoyo de Attac

Leer más...

domingo, 23 de noviembre de 2008

Biomímesis: El camino hacia la Sustentabilidad

BIOMÍMESIS:EL CAMINO HACIA LA SUSTENTABILIDAD

Jorge Riechmann Fernández

..... nuestro mundo está lleno. Como cuando uno duerme con su pareja en una cama estrecha (y quizá incluso con un perrito a los pies y un par de gatos en la cabecera: habrá que encontrar la forma de acomodarse todos.
El codo no puede hincarse en la espalda del otro o la otra, las piernas han de entrecruzarse razonablemente, hay que evitar las patadas a los animales: formas y espacio deben acoplarse respetando algo semejante a la armonía. Así, los sistemas humanos en el lecho –hoy achicado y ensuciado, pero cuán cálido y apetecible— de la biosfera.

Texto PDF completo

Leer más...

sábado, 22 de noviembre de 2008

¡¡ A consumir !!

Crisis, falsasionismo y consumo

Fue Cornelius Castoriadis quien, hace años, llamó la atención sobre una circunstancia penosa: quienes preconizan un cambio radical en las estructuras políticas y sociales pasan por ser –dijo– incorregibles utopistas, mientras que quienes no son capaces de considerar lo que va a ocurrir a dos años vista se nos antojan, en cambio, personas impregnadas de afortunado realismo. No sé si, aplicada la segunda parte de la afirmación a los políticos de hoy, no resulta al cabo en exceso optimista –por lo de los dos años– en un escenario en el que el cortoplacismo más aberrante se ha instalado en plenitud entre nosotros. En semejante teatro no puede sorprender que haya ganado terreno un puñado de inquietantes supersticiones.

La primera, y la más común, señala impenitentemente que las cosas no son tan graves, de tal suerte que, y en lo que hace, por ejemplo, a la recesión en la que nos adentramos a marchas forzadas, en unos meses la situación recuperará, sin más, la normalidad. Así las cosas, los especuladores de ayer, ahora respaldados con el dinero de todos y sin que nadie los imagine en la cárcel, podrán volver a las suyas. A los ojos de los sustentadores de esta opinión, pareciera como si nada singularmente preocupante se hiciera valer al calor de un capitalismo global que nos arroja sin remisión a un caos planetario, del cambio climático y de la carestía de las materias primas energéticas. Hay quien no ha tomado nota, por decirlo de otra manera, de que la crisis del momento, en un escenario indeleblemente lastrado por la escasez y los límites del planeta, remite a fenómenos que, a diferencia de lo ocurrido en 1929 o en 1973, no permiten un retorno a la posición de origen.

Otra extendida superstición sugiere que nuestros gobernantes saben perfectamente lo que han de hacer, de tal forma que cuando proceda adoptarán las medidas necesarias. Sobran los argumentos para recelar de tan ingenua intuición: si, por un lado, esos mismos gobernantes prefieren sortear los problemas de fondo –no hablo ahora, claro es, de la burbuja inmobiliaria, de la evaporación del superávit público o de los niveles del Euribor–, por el otro no faltan entre los dirigentes políticos y los intereses empresariales poderosísimos vínculos que aconsejan concluir que los primeros bien que evitarán colocar en primer plano los derechos de los marginados de siempre y, con ellos, los de las generaciones venideras.

Un escenario viciado
Una tercera superstición, está en franco progreso, viene a decirnos que hay ya venturosas soluciones para los problemas principales. Curioso es, por cierto, que en las últimas semanas entre nuestros tertulianos hayan proliferado sesudos y sorprendentemente lúcidos análisis sobre el infierno energético que se avecina. No se engañe el lector: ese repentino efluvio de pensamiento aparentemente crítico no obedece a otro designio que el de colocar en primer plano la miseria que propone la industria nuclear, de siempre olvidadiza ante el inevitable agotamiento del uranio, la imposibilidad de deshacerse de peligrosos desechos, los costes ingentes que acarrea y sus efectos, no precisamente menores, sobre el cambio climático. En un terreno próximo, la socorrida afirmación de que acabarán por descubrirse tecnologías que permitirán salir rápidamente del atolladero no puede producir sino perplejidad. Muchas veces se ha recordado que la inferencia de que es más que probable que el ser humano supere la ley de la gravedad no aconseja concluir –parece– que es razonable construir rascacielos sin ascensores ni escaleras.

Algunos de los elementos que acabamos de manejar hunden sus raíces en un escenario viciado cuyo mejor botón de muestra es lo que ocurre al amparo de las elecciones. Gobernantes y ciudadanos somos responsables por igual de un delicado desafuero: el que aconseja concluir que es preferible construir el enésimo puente o la enésima autopista al lado de casa antes que pelear por vivificar nuestra relación con el medio o por mejorar el nivel de vida de los más de tres mil millones de seres humanos que disponen de menos de dos dólares diarios para salir adelante. La secuela mayor de ese malentendido no es otra que un dramático vacío: en los países ricos no se barrunta ninguna conciencia de que hay que reducir, significativamente, el consumo y optar por fórmulas de franco decrecimiento. Y es que hemos dejado atrás –aunque no queramos tomar nota de ello– todos los equilibrios elementales, como lo testimonia el progreso, sin frenos, de la huella ecológica. Hora es esta de subrayar, eso sí, que lo del decrecimiento no implica en modo alguno hacer lo mismo pero en menor cantidad: reclama, antes bien, construir un mundo diferente asentado en el triunfo de la vida social frente a la propiedad y el consumo ilimitado, en la reducción de las dimensiones de infraestructuras y organizaciones, en la primacía de lo local sobre lo global, en el altruismo frente a la lógica de la competición y, en suma, en la sobriedad y la simplicidad voluntaria.
Nada de lo anterior se aprecia, sin embargo, en lo que nos dicen nuestros gobernantes, los de ahora como los de antes. Ahí está, sin ir más lejos, esa patética reconvención con la que Rodríguez Zapatero cerró, acaso sin pensarlo dos veces, su intervención en el último congreso del Partido Socialista y que nos invitaba, obscenamente, ¡a consumir!… Frente a ello, y tal y como lo recuerda Jorge Riechmann, una de las personas que más ha trabajado entre nosotros para desvelar estas miserias, lo justo es oponer las palabras que Terry Eagleton dedicó a Samuel Beckett, el autor de Esperando a Godot: "Comprendió que el realismo sobrio y cargado de pesadumbre sirve a la causa de la emancipación humana más lealmente que la utopía cargada de ilusión".


Carlos Taibo Arias es profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid
Público.es

Leer más...

jueves, 20 de noviembre de 2008

Jaque a la Mentira. Protección de Merinos ¡¡Ya!!

JAQUE A LA MENTIRA
POR LA PROTECCIÓN DEL ACUÍFERO DE MERINOS



El próximo sábado 29 de noviembre de 2008 a las 6 de la tarde tendrá lugar una JORNADA FESTIVA para celebrar el II Aniversario de la huelga general por el caso de la especulación en la FINCA MERINOS de la Serranía de Ronda.

Se desarrollará en horario de tarde y habrá UNA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA RETROSPECTIVA DEL PROBLEMA Y LA PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTAL 'PUEBLO A TIERRA. Una verdad incómoda sobre Merinos', dirigido por la cineasta Leonor Jiménez y Rafael A. Clavero y producido por el Grupo de Trabajo Valle del Genal.

Os esperámos.

Plataforma Cueveña en la Defensa del Agua

Leer más...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Refundar el Capitalismo

REFUNDAR EL CAPITALISMO

Escribo estas líneas mientras los líderes del mundo debaten el nuevo sistema económico internacional. ¿Solucionarán los pequeños y grandes casos de injusticia social que se padece en el mundo?.
Recuerdo cuando en mi pueblo se iba a la panadería de Calero a entregar el trigo de la cosecha, tantos kilos de trigo se transformaban en los mismos de pan que eran entregados en forma de ”vales”, una especie de boleto canjeable por panes, la escasa ventaja para el panadero era que de un Kilo de trigo salía algo más de un Kilo de pan, con ese margen todo el mundo vivía, el agricultor y el panadero. En el momento en que empezó a haber intermediarios empezó el pan a subir. Ahora el precio del trigo al agricultor puede estar ahora en 0,25 Euros el Kilo, el precio del pan 2,30 Euros el Kilo, si nos lo cortan, en algunos lugares nos cobrarán 0,10 Euros más. Algo así como que cortar un pan vale, por kilo, casi la mitad de cinco o seis meses de trabajo: preparar el terreno, arar, sembrar, quitar malas hierbas, recolectar, a lo que es necesario añadir la maquinaria, las horas de trabajo del agricultor, más la preocupación por el tiempo y todo eso es poco más de lo que gana una persona por poner un pan en una máquina y diez segundos después recoger las láminas en que lo ha cortado. No puede ser razonable que a un agricultor le paguen siete veces menos por kilo que a un panadero. ¿Lo arreglaran los líderes del mundo?.

¿Sabías que del coste total de unas zapatillas deportivas sólo el 1% corresponde a los gastos de mano de obra? ¿Y que una buena parte de esa mano de obra la prestan niños? Más de 218 millones de niños entre 5 y 14 años están obligados a trabajar. Muchos de ellos lo hacen en tan peores condiciones labores que muchos adultos rechazan. Además uno de cada seis niños de todo el mundo entre 5 y 17 años son explotados laboralmente. Para sobrevivir millones de familias inmersas en la pobreza se ven forzadas a utilizar como mano de obra a todos sus miembros, incluyendo a niños y niñas, ya que su ayuda es necesaria para los ingresos familiares tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo. Decenas de millones de niño y niñas trabajan en plantaciones de todo el mundo, pero otras actividades como el servicio doméstico, los talleres textiles, los puestos de comida o la prostitución se nutren también de esta mano de obra barata.

Como ya es habitual en Navidad, el precio del cordero lechal y del cochinillo se disparará hasta más allá de cinco veces desde que lo recibe el ganadero en el campo hasta que llega a las tiendas. Los ganaderos acusan de irracional y abusivo el manejo de los distribuidores y comercializadores de los productos típicos de los banquetes navideños. Los datos reflejaron el año pasado que el precio del cordero lechal pasó de los cuatro euros y medio por kilo, que cobra el ganadero, a los 15,40 euros que cuesta en los establecimientos, lo que supone un aumento del 342%. En el caso del cochinillo, el precio pasa de los tres euros por kilo del origen a los 13,50 euros por los que lo compra el consumidor, un 450% más. ¿Lo arreglaran los líderes del mundo o tendré que seguir yendo a mi pueblo a comprar cordero, diez kilos de carne ya troceada a cincuenta euros?.

Según las leyes del mercado libre, que Bush dice que no se pueden tocar, cuando existe mucha oferta y poca demanda, los precios bajan, entonces ¿Por qué no bajan los pisos?, ¿Por qué los promotores no convierten los muchos pisos que tienen sin vender en pisos alquilados con derecho a compra?. Evidentemente no necesitan vender. La vivienda se amontona. España terminará este año con alrededor de 930.000 viviendas de obra nueva sin vender. Los datos de los aparejadores lo atestiguan: en el tercer trimestre se acabaron el 3,6% de viviendas más que en el mismo periodo del año anterior. Las promotoras terminaron las obras de 184.200 pisos, pero vendieron 75.000. Sólo se deshicieron del 40% de la producción, y el stock sin vender creció en 109.000 unidades. La vivienda baja en el tercer trimestre pero sigue siendo más cara que hace un año. La previsión es que este año se venderán 300.000 viviendas y que se acumularán entre 920.000 y 930.000 pisos para los que no se hallará comprador. Este abultado stock se sumará a las 650.000 viviendas construidas entre 2005 y 2007 que no se vendieron y, además, a las que están en manos de inversores, que las tienen vacías o en alquiler porque no pueden revenderlas. Fuentes del sector creen que no es exagerado estimar que el volumen de pisos sin colocar es de más de dos millones. De acuerdo con los datos, la acumulación de viviendas seguirá hasta la segunda mitad de 2009, que será cuando se acabarán menos pisos y se notarán las medidas del Ejecutivo para fomentar la circulación de dinero en el mercado. En todo caso, la absorción del stock “no será rápida” y dependerá de las medidas que puedan tomar las diferentes administraciones para fomentar el alquiler y convertir pisos libres en protegidos.

Ante noticias como que unos 18.000 inmigrantes han muerto ahogados al atravesar el Estrecho en los últimos 20 años y que los bancos siguen obteniendo grandes beneficios, yo me pregunto si lo que en realidad es necesario puede ser cambiar las dos leyes viejas y obsoletas que aún gobiernan el mundo, una la que rige el comercio (ya inventada por los fenicios) que consiste en engañar y abusar de los productores y obtener los máximos beneficios en las transferencias y el transporte. La otra gran ley capitalista, la esclavitud (de inmigrantes, de niños trabajadores, de mujeres…) que consiste en abusar de los trabajadores a cambio de sueldos míseros. Lástima que Bush no conozca la historia, según sus cortas luces la esclavitud ya no existe y los fenicios ¿esoqueesloquees? ¿una nueva hamburguesa?


Andrés Rodríguez González. Profesor IES (Ronda)
Asociación Rondeña de Amigos de los Caminos Andaluces

Leer más...

domingo, 9 de noviembre de 2008

Alquileres sin paquete

LA VIVIENDA EN ESPAÑA Y LOS ALQUILERES

El paquete de ayudas a los parados con problemas de pagos por vivienda, que hoy se aprueba en el Consejo de Ministros, muestra un olvido significativo: los parados que viven en pisos de alquiler. Lo que es grave, cuando el colectivo de inquilinos en paro alberga muchas veces situaciones más precarias que el de los que se han comprometido a acceder a la propiedad de sus viviendas y dista mucho de ser despreciable en las grandes ciudades.

Dos razones pueden explicar este olvido. Una, que el apoyo a las personas sea sólo una coartada para apoyar de nuevo a las entidades financieras, rebajando la morosidad que se les viene encima, cuando estas entidades ya se habían visto bien inyectadas, avaladas y arropadas por el Estado. Lo que no pasa con las pobres personas que viven en alquiler, por muy necesitadas que estén. La otra razón sería el mero continuismo de una política que ve en la vivienda en propiedad el único modelo digno de ser apoyado, aunque cuente ya con muy notables apoyos. Pues las desgravaciones fiscales por compra de vivienda superaron en 2007 los seis mil millones de euros, afectando a seis millones y medio de declarantes (casi el 40%).

La creación franquista de un Ministerio de Vivienda orientado a promover la vivienda en propiedad como vacuna contra la inestabilidad social dio buenos frutos. Con la retórica falangista del momento, el entonces ministro de Vivienda e ideólogo de Franco José Luis Arrese, decía que para hacer “gente de orden” y asegurar el conformismo de la población, había que facilitar su acceso a la propiedad de la vivienda, atándola, además, con responsabilidades de pago importantes. Se desplazó, así, el régimen de tenencia de las viviendas desde el alquiler hacia la propiedad. Pues el alquiler era entonces aplastantemente mayoritario en las ciudades. Según datos del Censo 1950, en Barcelona, sólo el 5 % de las viviendas estaba ocupado por sus propietarios, en Madrid el 6%, en Sevilla el 10 %, en Bilbao el 12 %, etc.
El empeño de promover la vivienda en propiedad vino a culminar medio siglo después de haberse iniciado y un cuarto de siglo después de muerto Franco. Si algo quedó bien atado después de su muerte, fueron la política de vivienda y la práctica del “pelotazo” inmobiliario. Un continuismo digno de mejor causa permitió no sólo cambiar la cultura de alquiler a favor de la propiedad, sino convertir a España en líder europeo en este campo y hacer del negocio inmobiliario la verdadera industria nacional. Solamente se abandonó la promoción pública de “alquileres baratos” vinculada al paternalismo franquista, hasta el extremo de hacer de España el último país europeo en porcentaje de vivienda social.

Pero si la situación se forzó en un sentido, también podría reorientarse en sentido contrario. Cuando la avidez de “invertir en ladrillos” se apuró hasta el final, generando un stock de viviendas sobredimensionado que nuestra población no alcanza ya a comprar, ni a habitar, es el momento de invertir el modelo y no de persistir en él. La regulación y el fomento del alquiler y la vivienda social son el medio razonable de paliar la delicada situación actual. Son la única salida razonable para rebajar la presión financiera a la que se ven sometidos los propietarios de ese enorme stock actual de viviendas invendidas, desocupadas o infrautilizadas. A la vez esta opción resolvería la contradicción que supone el hecho de que siga habiendo graves necesidades de vivienda en España, cuando es el país que cuenta con más viviendas per cápita de toda la UE.


Jose Manuel Naredo Pérez, es Premio Internacional Geocrítica 2008
Estadístico y Economista experto en Recursos Naturales y Ecosistemas Terrestres

Leer más...

jueves, 6 de noviembre de 2008

La burbuja y sus cómplices

LA BURBUJA INMOBILIARIA Y SUS CÓMPLICES

La larga duración de la fase alcista del presente ciclo inmobiliario indujo a la población a habituarse a ella como si de algo normal y permanente se tratara. Los diez años de auge crearon hábitos de vida y de negocio muy arraigados. Se presuponía que la continuidad de las subidas de precios de los inmuebles haría siempre interesante su compra, aunque fuera a crédito, reforzando la presión compradora que hacía realidad las revalorizaciones previstas. Sobre estas bases se desarrolló a sus anchas la espiral de revalorizaciones y compras, cada vez más apalancadas con créditos, que caracteriza a las llamadas burbujas bursátiles o inmobiliarias.

Pero la experiencia demuestra que ni los árboles pueden crecer hasta el cielo, ni el auge puede ser permanente, porque genera desequilibrios que en algún momento lo hacen declinar, normalmente, por un estrangulamiento financiero que acaba cortando la mencionada espiral y haciendo que los promotores y compradores más endeudados sufran las consecuencias. Así, desde hace más de un lustro he venido advirtiendo que “cuanto más se prolongue la burbuja inmobiliario-constructiva actual, más inquietantes pueden ser sus resultados, habida cuenta del peso anormalmente alto que tienen los activos [y el endeudamiento] inmobiliarios en el patrimonio de los hogares”. Pues, a mi juicio, lo más fácil era prever el desenlace crítico al que conducía el auge inmobiliario; lo verdaderamente difícil era imaginar que el auge podía llegar hasta donde ha llegado, al disponer la economía española desamparada en el euro de una financiación externa tan inusualmente copiosa y barata. Pero esa misma financiación externa que prolongó tánto el auge fue la que, a la postre, lo acabó estrangulando. Pues España, al erigirse en líder del auge inmobiliario, acabó erigiéndose también en líder del riesgo inmobiliario y desanimando dicha financiación.

Hace ya más de un año, tras constatar en un estudio que la exposición de la economía española al riesgo inmobiliario superaba en todos los aspectos al de los otros países de nuestro entorno, incluido EEUU, concluíamos diciendo que “la suerte ya estaba echada”: no cabía evitar la crisis, solo gestionarla lo mejor posible. Pero nada se hizo, y esta gestión resulta hoy más difícil cuando, como preveíamos, el superávit presupuestario se ha desinflado con una rapidez pasmosa sin que antes se hubiera orientado a promover un relevo de actividades que de momento no se vislumbra. Si a esto añadimos que la política económica, al no poder devaluar la moneda, no cuenta ya con este medio tradicional de hacer que la economía española recupere posiciones competitivas que faciliten el relanzamiento de su actividad exportadora, concluíamos que todo “hacía presagiar un estancamiento de larga duración”.

Debería ser responsabilidad de gobiernos y analistas evitar con medidas y advertencias que las burbujas alcancen dimensiones que se revelan social y económicamente amenazantes. Pero en España no han predominado la prudencia y la finura en las políticas ni en los pronósticos: los gobiernos han sido tan irresponsables, como raros los analistas que hemos venido advirtiendo desde hace tiempo sobre los peligros del evidente desenlace del ciclo. Como botón de muestra de ambas irresponsabilidades resulta a la vez sorprendente y penoso escuchar a todo un ministro de Economía confesar que la crisis le había pillado desprevenido, haciendo gala ya sea de un cinismo a prueba de bomba o –no se sabe qué es peor– de una incompetencia supina.

En mi opinión, los fallos no han venido tanto de errores de diagnóstico, como de la censura implícita que impedía comunicar que se creía que podía crear “alarma social”. Pues me resisto a creer que cualquier analista mínimamente experimentado no supiera que el pulso de la coyuntura económica acostumbra a ser cíclico y que la magnitud del auge y de los desequilibrios originados presagian la magnitud del declive. Y me consta que, entre los economistas más próximos al poder político y/o empresarial, estaba mal visto reconocer públicamente la propia existencia de la burbuja inmobiliaria como no fuera para afirmar, a modo de mantra o conjuro repetitivo, que el “aterrizaje sería suave” a fin de no desanimar a los compradores de inmuebles, ni siquiera en la fase final y más comprometida del ciclo. Así, ni los avisos esporádicos del Banco de España, ni los trabajos de algunos analistas aislados pudieron romper el coro de complacencia entonado por los profesionales, empresarios y políticos de un sector y de un país que acostumbran a premiar la obediencia servil y a despreciar la inteligencia.

Pero la coyuntura económica no se controla con campañas de imagen que nieguen la crisis, ensalcen la solidez de la economía española y refuercen la confianza de los inversores, cuando las cifras dicen todo lo contrario, pues estas mandan más que las campañas. Si la capacidad de financiación de los hogares ya está exhausta de tanto “invertir en ladrillos”, si la inversión extranjera en inmuebles ya empezó a decaer hace cuatro años y si ya no se puede obtener, como antes, en el exterior financiación barata y abundante, no hay campañas de imagen que valgan.

La gran irresponsabilidad de los gobiernos no solo estriba en haber negado o soslayado la burbuja inmobiliaria, sino en haberla seguido alimentando hasta el final con potentes desgravaciones fiscales y ocultaciones consentidas de plusvalías, que desembocaron en casos tan sonados como el de Marbella, forzando así el lamentable monocultivo inmobiliario de este país. Todo ello cuando deberían de haberla identificado y gestionado desde hace tiempo para evitar un desenlace tan poco recomendable como al que estamos asistiendo. Situación que además pide a gritos el cambio del actual modelo inmobiliario que, para colmo, nuestros “avanzados” políticos ni siquiera se han planteado.

El gran error político del presidente Zapatero fue, en suma, no tomar conciencia y ni plantear con claridad el horizonte de crisis al que llevaba el auge inmobiliario e iniciar su controlada reconversión cuando ganó sus primeras elecciones, hace ya cinco años. Entonces sí que hubiera sido posible planificar con tiempo el añorado “aterrizaje suave” y la necesaria reconversión “del sector”. También entonces hubiera podido culpar a quienes le precedieron de la comprometida situación a la que se veía abocada la economía española. Habría podido esquivar, entonces, la burbuja que le acabó explotando en la cara. Con el agravante de que, al hacer suyo el “España va bien” de Aznar, dio pie a que ahora lo señalen como culpable.


Jose Manuel Naredo Pérez es economista y estadístico
Público.es

Leer más...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Apoyo a la lucha de Eliche

CARTA DE APOYO A LA PLATAFORMA EN DEFENSA DEL PARAJE DE LOS CAÑONES
¡NO A LA PRESA DEL RIO ELICHE!

Estimados amigos/as de Eliche:
Como vosotros, muchos otros pueblos y gentes andan luchando contra los desmanes de una Administración y de un modelo económico para que el toda construcción es "riqueza" o votos. Sabemos que muchas de las construcciones hoy día son destrucciones y por tanto empobrecimiento y que muchas decisiones públicas están más próximas a las decisiones autoritarias que a las democráticas.

Con la crisis profunda que ha provocado el propio sistema, en un alarde irrefrenable de autodestrucción, se quiere aplicar la denominada "doctrina del shock" (véase N. Klein en su libro El capitalismo del desastre), por la cual, aprovechando el estado de desorientación del personal, se aplican de una vez por todas medidas que en tiempos normales no se atreverían. Se anuncian obras en todo el país, de forma acelerada y se legisla en sintonía (ver medidas de acompañamiento a los Presupuestos del Estado).

La Red nuestra es una suma de damnificados que nos tratamos de apoyar, en la medida de nuestras fuerzas, pero que , a lo tonto, lleva ocho años de resistencias. Se ha ganado el que no se construyan dos presas sobre el río Genal de Málaga, lo mismo sobre el río Grande (con una movilización popular de hasta 13.000 personas), el reconocimiento de los derechos de las gentes de Pegalajar cobre su acuífero, el reconocimiento del mal estado del río Guadaíra y otros asuntos más.

Luchamos, como vosotros, por los ríos como territorios vivos, contra el hidrocausto generalizado en todo el país; contra la desprotección de los acuíferos, etc y por que se implanta la Directiva Marco de Agua (ya recogida en las leyes españolas) que lejos de hacerse no cesa de incumplirse. Éste está siendo el país de la insumisión de los poderosos: ni cumplen con leyes básicas ni las hacen cumplir: dos millones de pozos ilegales en todo el país; 100.000 viviendas, también ilegales, en nuestra provincia de Málaga, y el derecho constitucional a una vivienda digna,
conculcado en la práctica.

Estamos como vosotros y con vosotros. Nuestra Red es virtual. Nos vemos una vez al año en las Fiestas del agua (la V será en abril o mayo en Ayamonte) y en ellas debatimos, lloramos juntos, nos damos fuerzas y festejamos la vida del agua y el agua de la vida.

Ya nos conocemos, tenemos intercambios, estáis en nuestras páginas y blogs, etc. Esta misiva es para, de manera formal, deciros que tenéis nuestro apoyo y simpatía, y por lo que vemos proponéis unos fundamentos a vuestras reivindicaciones y unas salidas al conflicto de los más razonable. Luchando se consiguen las reivindicaciones, no hay otra forma. Tenemos larga experiencia de ello.

Adelante y un abrazo de solidaridad a todas y a todos.


Paco Puche, Presidente de la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua
(www.redandaluzagua.org)

Leer más...

martes, 4 de noviembre de 2008

Reunión NCT y Delegada de Ordenación Territorial

REUNIÓN CON LA LA DELEGADA DE VIVIENDA Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO EN MÁLAGA

El 3O de octubre del 2008, miembros de la permanente de la NCT se reunieron con Doña Josefa López Pérez, Delegada Provincial de Málaga, de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio. La reunión tenía el objetivo de presentar la NCT a la nueva administración con las competencias y responsable del control sobre ordenación del territorio en la provincia.

Tras la presentación de la Coordinadora Nueva Cultura del Territorio (NCT) y facilitarle una copia de la Declaración de Ardales como el documento programático que nos une, haciéndole especial mención sobre los conflictos territoriales que abordamos, como de la importante red ciudadana de protesta contra este modelo de intervención territorial. Le transmitimos la preocupación e indignación de una parte muy importante de la ciudadanía malagueña por la política urbanística en nuestra provincia.

Entre las cuestiones abordadas estaba la situación de miles de viviendas irregulares o ilegales en la provincia, la demoliciones de las no legalizables, asuntos como los Planes de Ordenación del Territorio (POT) subregionales aún no presentados, el auge en la zona norte, muy especialmente en la Vegas de Archidona y Antequera, con las propuestas de transformación de millones de m2 de zonas agrícolas de calidad en polígonos.

Nos comunicó que los límites del POTA y del PEPMF son plenamente vigentes y su Delegación Provincial exigirá el cumplimiento en todos los PGOU que se están presentando, así mismo se nos informo sobre la política de VPO que se está impulsando desde su Consejeria.

Le propusimos colaborar en difundir una nueva cultura del territorio, mucho más sostenible y viable, entre la ciudadanía, para lo que acordamos el estudiar el apoyar algún acto o jornada de divulgación.

Cerramos el encuentro tratando de mantener el contacto y a con el propósito del envío de iniciativas.

Leer más...

lunes, 3 de noviembre de 2008

No a la presa sobre el rio Eliche



DIEZ RAZONES PARA NO CONSTRUIR LA PRESA SOBRE EL RÍO ELICHE

  • Primera.- Los que se aproximan a Jaén desde el sur, se sienten sorprendidos y admirados por la belleza y majestuosidad del paraje de LOSCAÑONES. Ante su vista asombrada aparece una profunda garganta excavada en la caliza por las aguas del río Eliche, un afluente del Guadalbullón que a su vez lo es del río Guadalquivir. Con el proyecto de construcción de la presa, la sorpresa y la admiración ya no se volvería a dar en nadie.
  • Segunda.- Los cañones, dentro de la Sierra Sur, tienen un alto valor patrimonial y arqueológico por la localización en su interior de cinco conjuntos arqueológicos declarados BIC, que albergan dieciséis abrigos con pinturas rupestres con una cronología entre el neolítico y el bronce medio. Son los conjuntos de: Ojos de Riofrío, El Canjorro, Cueva de los Almendros, los Molinos y Poyo de los Machos, todos ellos en el inventario del Patrimonio Arqueológico de Andalucía. Estos conjuntos arqueológicos tienen un alto valor patrimonial y arqueológico por el Arte Esquemático que desarrollan, pudiéndose enmarcar dentro del Arco Mediterráneo Español. En las paredes de estas cuevas y abrigos que poseen el valor de auténticos museos en la naturaleza y que reflejan la historia de nuestros antepasados, cobran vida estas primeras pinturas narrativas de la prehistoria de la humanidad.
  • Tercera.- La zona está catalogada de PARAJE NATURAL EXCEPCIONAL, fruto de la acción del agua sobre una masa caliza de enorme potencia, donde viven en un ecosistema extraordinariamente bien conservado flora y fauna protegidas. Es un área agreste de montaña media, poco poblada, hasta ahora, y donde la construcción de la presa alterará en exceso el entorno natural y su riqueza ecológica.
  • Cuarta.- Una muestra significativa de la riqueza ecológica de Los Cañones es la existencia de diferentes tipos de patos, pollas de agua, reptiles y anfibios, mamíferos como la nutria, y , sobre todo, la presencia del AGUILA PERDICERA, que hace pocos años fue declarada “Ave del Año” por la Sociedad Española de Ornitología. Es un ave rapaz del arco mediterráneo. En Europa es en estas zonas de Jaén donde únicamente sobrevuela.
  • Quinta.- En cuanto a la flora autóctona protegida quedará destruida, cuando los lodos inunden el valle.
  • Sexta.- EL PAISAJE es un patrimonio de la ciudadanía y por eso tenemos el deber de salvaguardarlo, ya que el proyecto de construcción de la presa contempla toda una serie de instalaciones destinadas a detener los arrastres del río y evitar que lleguen al Puente de la Sierra, con lo que se produciría la destrucción completa del paisaje del otro extremo de los Cañones.
  • Séptima.- La presa no garantiza la ausencia de inundaciones en los Puentes en un futuro, pues existen otras dos grandes cuencas y multitud de barrancos. Las avenidas periódicas son procesos naturales, que se han venido agravando por una mala praxis agrícola y por la existencia de construcciones residenciales realizadas en zonas de dominio público hidráulico y áreas con peligro real de inundación.
  • Octava.- La alternativa debe pasar por la reubicación en suelo urbano o urbanizable de las viviendas afectadas por la delimitación del dominio público hidráulico, procediendo de forma subsidiaria a la “indemnización porcentual” correspondiente de los propietarios.
  • Novena.- Se debería recuperar el ecosistema del río y del bosque de rivera del conjunto de las vegas, creando un corredor verde que vaya de los Villares al Puente Tablas, con senderos para caminar, pedalear o montar a caballo y con merenderos para disfrute de toda la ciudadanía.
  • Décima.- Con el fin anclar el terreno y detener las escorrentías se tendría que restablecer la falta de cubierta vegetal en los olivares próximos a los cauces.


Plataforma en defensa del paraje de los Cañones. Los Villares (Jaén)
Salvemos Los Cañones "NO A LA PRESA DEL RIO ELICHE"

Leer más...